La comparación thinkific vs kajabi casi siempre arranca mal, porque preguntas cuál es mejor cuando la pregunta real es qué necesitas tú.
Thinkific hace una cosa y la hace bien: cursos. Kajabi quiere ser todo tu negocio: cursos, correos, embudos, comunidad y web. Uno es enfocado, el otro es un todo-en-uno caro.
Los dos nacieron en inglés y quedan flojos en LATAM: sin pagos locales que sirvan, sin soporte en tu horario, con precios en dólares.
Aquí tienes qué trae cada uno, cuánto cuesta por plan y un tercer camino pensado para creadores de LATAM: tu propia web en español y sin comisión por venta.
Thinkific tiene un plan gratis de verdad: empiezas en cero, sin poner tarjeta. Kajabi no tiene gratis, y su plan más barato ya cuesta más que los planes de pago de Thinkific; de ahí trepa hasta cientos de dólares al mes.
Esa sola línea ya decide casi todo. Uno te deja probar sin soltar un peso; el otro te cobra caro desde el primer día, vendas o no vendas.
Así que la pregunta de fondo no es cuál es mejor. Es esta: ¿todavía estás probando barato, a ver si tu curso vende? ¿O ya vendes en serio y quieres montar todo tu negocio con presupuesto para pagarlo?
Si estás en el primero, el gratis de Thinkific pesa más que cualquier tabla de funciones. Si estás en el segundo, el precio de Kajabi deja de asustar. Todo el thinkific vs kajabi se decide en esa bifurcación.
Aquí te lo ordeno completo, con los números sobre la mesa y sin adornos, para que al final elijas tú con la cuenta clara.
Por qué tanta gente compara Thinkific vs Kajabi antes de elegir
Empecemos por lo justo. Thinkific y Kajabi son dos de las plataformas más nombradas para vender cursos por internet, y las dos hacen el trabajo. Ninguna es basura, ninguna es un milagro. Miles de creadores viven de ambas.
La duda nunca fue si sirven. La duda es cuál sirve para ti.
El choque thinkific vs kajabi aparece en todos lados por algo simple: se ven casi iguales por fuera y son muy distintas por dentro. Las dos suben videos, cobran y dan acceso a tus alumnos. Hasta ahí, gemelas.
Pero una nació para que vendas cursos y nada más; la otra, para que muevas todo tu negocio desde un solo panel.
Y ahí se cae la mayoría de comparaciones que vas a leer: te llenan de casillas marcadas y te dejan igual de perdido. Marcar palomitas verdes no te dice cuál encaja con tu caso.
Por eso, antes de resolver esto con una tabla, conviene entender bien qué es cada una.
Las dos, y el tercer camino, en una frase
| Opción | En una frase |
|---|---|
| Thinkific | Cursos bien hechos, simple y más barato |
| Kajabi | Todo tu negocio junto, potente y caro |
| Tu propia web para LATAM | En español, pagos locales, sin comisión por venta |
Qué incluye Thinkific y qué incluye Kajabi: cursos contra todo-en-uno
Esta es la diferencia que explica casi todo lo demás. Cuando ves qué mete cada una dentro de la caja, el thinkific vs kajabi deja de ser un misterio y se vuelve una decisión clara. Te lo separo sin vueltas.
Thinkific: la plataforma que solo quiere que vendas cursos
Thinkific hace una cosa y la hace bien. Subes tus videos, armas tus módulos, pones tu precio y vendes. Trae lo justo para eso: área de alumnos ordenada, exámenes, certificados, una página de ventas decente. No te marea con cien botones que nunca vas a tocar.
Si lo único que quieres es dar tu curso y cobrarlo, se siente liviano y directo.
Lo que no vas a encontrar ahí es un centro de correos potente, ni embudos de venta ya armados, ni una comunidad robusta. Thinkific da por hecho que eso lo manejas por fuera, con otras herramientas. Y está bien, si ya las tienes.
Se vuelve un problema el día que terminas pagando cinco servicios sueltos para armar lo que otra plataforma ya trae junto.
Kajabi: el todo-en-uno que quiere ser tu negocio entero
Kajabi juega otro juego. No quiere ser solo tu plataforma de cursos: quiere ser tu negocio completo. Trae cursos, claro, pero también correos, embudos de venta, páginas, una web con blog, comunidad y automatizaciones. La idea es que no pagues nada por fuera, que todo viva bajo un mismo techo.
Para quien odia cargar con diez cuentas y diez contraseñas, eso suena a paraíso.
Esa comodidad se paga doble. En dinero: por meter todo en la caja, Kajabi cobra caro, y lo cobra vendas mucho o vendas poco. Y en peso: es una herramienta enorme, con mil opciones, y si solo querías vender un curso, terminas piloteando un avión para cruzar la calle.
Cuando pones thinkific vs kajabi por lo que traen dentro, esa es la línea que las separa.
Qué trae cada una dentro de la caja
| Herramienta | Thinkific | Kajabi |
|---|---|---|
| Cursos y área de alumnos | Sí, es su fuerte | Sí |
| Correos y automatización | Básico o por fuera | Sí, integrado |
| Embudos y páginas de venta | Limitado | Sí, completo |
| Comunidad de alumnos | Limitada | Sí |
| Web y blog propios | Básico | Sí |
| Curva para arrancar | Corta | Larga |
Precio de Thinkific vs Kajabi por plan, sin letra chica
Aquí el thinkific vs kajabi se pone interesante, porque el precio cuenta la misma historia que las funciones. Uno es más barato porque hace menos. El otro cuesta más porque hace de todo. Ninguno te engaña; solo conviene saber qué pagas antes de poner la tarjeta.
No te voy a inventar cifras al centavo, porque estas plataformas cambian sus planes seguido y todo va en dólares. Te lo pongo en números redondos, en rangos, que es lo que sí te sirve para decidir.
Thinkific: hay plan gratis, pero con truco
Thinkific tiene un plan gratis con el que puedes empezar a probar, eso sí, limitado en funciones y en cantidad de cursos. Suena lindo, hasta que lees la letra chica: en ese plan gratis te cobran una comisión por venta. Empiezas gratis y les vas regalando un pedazo de cada curso que vendes.
Cuando pasas a los planes de pago, esa comisión desaparece y te quedas con el precio entero de cada curso, menos el cargo normal de la tarjeta, que existe en todos lados. Esos planes arrancan en unas pocas decenas de dólares al mes y suben según cuántas funciones quieras.
Frente a Kajabi, Thinkific es el hermano de bolsillo ligero: te deja entrar sin gastar y pagar poco cuando creces.
Kajabi: sin comisión por venta, pero caro de entrada
Kajabi no te cobra comisión por venta en ninguno de sus planes, y eso juega a tu favor. El problema es de dónde arranca: su plan de entrada ya cuesta bastante más que el de Thinkific, y de ahí sube hasta cientos de dólares al mes en los planes altos.
Pagas caro por tener todo junto, lo uses completo o no.
Ahí es donde muchos resuelven el thinkific vs kajabi con la calculadora del primer mes, y se equivocan. Kajabi se paga solo cuando exprimes su ecosistema entero y vendes lo suficiente, normalmente cuando ya entran varios miles de dólares al mes.
Por debajo de eso, estás pagando por asientos vacíos.
Precio por plan, en rangos
| Plan | Thinkific | Kajabi |
|---|---|---|
| Plan gratis | Sí, limitado y con comisión | No tiene |
| Plan de entrada | Decenas de USD al mes | Bastante más alto |
| Planes altos | Suben según funciones | Cientos de USD al mes |
| Comisión por venta | Solo en el plan gratis | En ninguno |
| Se paga solo desde | Vender poco ya alcanza | Varios miles de USD al mes |
Soporte, idioma y pagos: el punto ciego de Thinkific vs Kajabi en LATAM
Ahora el tema del que casi nadie habla y que, si vendes en LATAM, te pega directo al bolsillo. Las dos plataformas nacieron en inglés, para un público que cobra en dólares y no pelea con el cambio. Eso se nota en tres lugares que deciden ventas: el idioma, el soporte y la forma de cobrar.
El panel de Thinkific y el de Kajabi están, sobre todo, en inglés. Puede que encuentres partes traducidas a medias, pero el corazón de la herramienta y su ayuda viven en inglés. Tu alumno abre la página de pago, ve una palabra que no entiende y duda.
Esa duda te cuesta ventas que ni sabes que perdiste.
El soporte va por el mismo camino. Cuando algo se te rompe un domingo por la noche en tu país, del otro lado hay un horario y un idioma que no son los tuyos.
Y en los pagos está el golpe más caro: sin métodos locales que sirvan, tu gente tiene que pagar con tarjeta internacional en dólares, y media LATAM no la tiene o no la quiere usar. Ahí el thinkific vs kajabi se cae para un creador latino, tomes el que tomes.
Lo que un creador de LATAM necesita
| Lo que necesitas | Thinkific | Kajabi |
|---|---|---|
| Panel y pago en español | Parcial o en inglés | Parcial o en inglés |
| Soporte en tu horario | Limitado | Limitado |
| Pagos locales de tu país | Muy limitado | Muy limitado |
| Precios en tu moneda | En dólares | En dólares |
Léelo otra vez. En lo que más importa para vender en LATAM, thinkific vs kajabi terminan empatados en el mismo problema. No es culpa de las marcas: no las diseñaron para tu mercado. Pero esa cuenta la pagas tú, en ventas que no se cierran.
La elección real detrás del Thinkific vs Kajabi que nadie te dice
Aquí está el corazón de todo. La decisión no es cuál plataforma es mejor en abstracto. Es una pregunta sobre ti: ¿solo quieres vender cursos, o quieres montar toda tu máquina de negocio en un mismo lado? Contesta eso y el thinkific vs kajabi se resuelve casi solo.
Si tu mundo son los cursos y nada más —grabas, subes, vendes, repites—, Thinkific te sobra y te sale más barato. Si tu mundo es un negocio con lista de correos, lanzamientos, embudos, comunidad y contenido, ahí Kajabi tiene sentido, porque pagar diez herramientas sueltas puede salirte igual o peor.
Toda la pelea vive en esa frontera: hacer una cosa bien, o hacer muchas a la vez.
Thinkific o Kajabi, según lo que necesitas
Thinkific (enfocado en cursos)
- Hace una cosa: cursos, y la hace bien
- Más barato, con plan gratis para probar
- Curva corta: arrancas en un día
- Necesitas otras herramientas por fuera
- Sin comisión por venta en los planes de pago
- Liviano si solo quieres enseñar
Kajabi (todo-en-uno)
- Hace de todo: cursos, correos, embudos, web
- Caro, pensado para negocios ya armados
- Curva larga: toma semanas dominarlo
- Todo junto, sin pagar servicios sueltos
- Sin comisión por venta en ningún plan
- Pesado si solo querías vender un curso
Para quién es Thinkific, para quién es Kajabi, para quién ninguno
Te lo bajo a personas concretas, para que te veas en una de ellas. Nada de teoría: mira cuál se parece más a tu momento de hoy.
Para quién es Thinkific
Thinkific es para ti si lo tuyo son los cursos y punto. Tienes tu tema, quieres grabar, subir y cobrar sin complicarte, y ya manejas tus correos o tus redes por otro lado.
También es para quien recién empieza y quiere probar con el plan gratis antes de soltar un peso, sabiendo que ahí paga comisión por venta hasta que suba de plan. Si buscas algo simple y barato para enseñar, es una buena puerta de entrada.
Para quién es Kajabi
Kajabi es para ti si ya tienes un negocio que se mueve y estás cansado de pegar diez herramientas con cinta. Vendes de forma constante, haces lanzamientos, mandas correos a una lista grande y quieres todo bajo un mismo techo.
Si vendes lo suficiente para que ese precio alto se pague solo, el thinkific vs kajabi se inclina hacia Kajabi sin drama. Es una máquina grande, buena para quien la va a usar entera.
Para quién no es ninguno de los dos
Y aquí viene la parte que estas comparaciones casi nunca te dicen, porque muchas veces las escribe alguien que gana comisión por recomendarte una de las dos.
Si vendes en LATAM, a gente que paga en pesos, en soles, en bolívares, en la moneda que sea menos dólares, entonces el thinkific vs kajabi te deja a medias tomes el que tomes.
Las dos te cobran en dólares, te atienden en inglés y dejan a tu alumno peleando con una tarjeta internacional que a lo mejor no tiene.
Las plataformas no tienen la culpa; simplemente no las hicieron para tu mercado, y tú no tienes por qué pagar ese costo en ventas perdidas.
Para ese creador —el latino, el que quiere cobrar en su moneda y atender en su idioma— la respuesta no vive dentro del thinkific vs kajabi, sino en un tercer camino.
Qué te conviene según dónde estás hoy
| Dónde estás hoy | Lo que te conviene |
|---|---|
| Solo quiero vender cursos sin complicarme | Thinkific, plan simple |
| Quiero probar gratis antes de pagar | Thinkific gratis, aunque pagues comisión por venta |
| Tengo un negocio grande y lo quiero todo junto | Kajabi, si lo usas entero |
| Vendo varios miles al mes y en inglés | Kajabi puede pagarse solo |
| Vendo en LATAM y cobro en moneda local | Ninguno: tu propia web en español |
El tercer camino: tu propia web pensada para LATAM
Hay una opción que no aparece en el thinkific vs kajabi porque no es ninguna de las dos, y muchas veces es la que más sentido tiene para un creador latino: tu propia web, hecha para tu mercado.
En español, con pagos locales, con soporte en tu horario, sin comisión por venta y con lo justo para vender sin depender de una herramienta gringa que no te entiende.
La diferencia de fondo es de quién es el negocio. En Thinkific o en Kajabi alquilas una casa: pagas todos los meses, vives cómodo, pero las paredes son de otro y las reglas también. En tu propia plataforma, la casa es tuya. Tu dominio, tu marca, tu lista de alumnos.
Cada persona que te compra queda en tu base de correos, no en la de una empresa en otro país. Y esa lista, con los años, termina valiendo más que el curso mismo.
Piensa en lo que se va sumando por lo bajo. Una cuota mensual en dólares no se siente el primer mes. Pero déjala correr doce meses, y luego cinco años, y mira cuánto dinero se fue por una herramienta que ni habla tu idioma.
Con esa misma plata podías tener tu propia web todo ese tiempo, cobrando en la moneda de tu gente.
Porque al final el creador latino merece quedarse con lo que gana, no irlo goteando mes a mes. Si quieres ver cómo se monta bien una plataforma de cursos propia, ahí tienes la guía completa.
Cómo elegir sin arrepentirte
Define qué vendesSolo cursos, o cursos más correos, embudos y comunidad. Eso decide casi todo.
Mira dónde está tu genteSi paga en moneda local y habla español, una herramienta en dólares te va a costar ventas.
Suma el costo a un añoNo mires el primer mes. Multiplica por doce y por cinco años. Ahí se ve todo.
Prueba antes de casarteSube un curso, simula una compra desde tu teléfono, mira cómo le llega el correo al alumno.
Hazle las cinco preguntasA Thinkific, a Kajabi y a cualquier otra. La que gane las cinco, esa es la tuya.
Lo que se te va en una herramienta que no es para tu mercado
Al mes
Una cuota media de una plataforma cara en dólares. Cómodo, no duele.
En un año
El mismo goteo, doce meses. Ya es el precio de tu publicidad o de tu propia web por años.
En cinco años
Y buena parte se fue en funciones que no usabas y en ventas que tu gente no pudo pagar.
Y ahí está la vuelta que ni Thinkific ni Kajabi te van a señalar: no te cobran comisión por venta, cierto, pero te cobran una cuota fija pensada para bolsillos en dólares, mes tras mes, uses o no uses la mitad de lo que pagas.
Ese costo no crece con cada venta. Crece con el calendario, calladito, y casi nadie lo mira hasta que ya sumó un dineral.
Dónde entra KursoPro en esta comparación
Toca decirte de qué lado escribo, para que lo peses tú y no lo tengas que adivinar. KursoPro es nuestro; es justo ese tercer camino pensado para LATAM del que te vengo hablando.
Por eso mismo sería tramposo que en nuestro propio texto nos pusiéramos en lo alto de un ranking, y no lo voy a hacer.
Lo que sí te pido es algo que puedes usar con cualquiera: toma cinco preguntas, házselas a Thinkific, a Kajabi, a nosotros y a quien quieras, y compara las respuestas lado a lado. Si después de eso eliges otra, perfecto.
Así el thinkific vs kajabi deja de decidirse a ciegas y se vuelve una decisión tuya, con criterios claros sobre la mesa.
Cinco preguntas para comparar cualquier plataforma
| Lo que preguntas | Por qué importa |
|---|---|
| Si me va bien, ¿cuánto pago al mes en total? | Ves el costo real cuando crezcas, no el de hoy |
| ¿Mi alumno paga en la moneda de mi país? | Sin pagos locales pierdes parte de LATAM |
| ¿El panel y el soporte están en español? | Una palabra en inglés en el pago espanta ventas |
| ¿La lista de alumnos es mía y me la llevo? | Define si eres dueño o inquilino de tu negocio |
| ¿Pago por funciones que sí voy a usar? | Todo-en-uno que no usas es dinero tirado |
Hazle esas cinco preguntas a cada una y quédate con la que te responda mejor en las cinco, se llame como se llame. Esa es la forma sensata de cerrar el thinkific vs kajabi sin arrepentirte tres meses después.
Cuándo Thinkific, cuándo Kajabi y cuándo mejor lo tuyo
Te lo resumo sin vueltas. Si solo quieres vender cursos, sin dolores de cabeza y gastando poco, Thinkific es buena elección, sobre todo si estás empezando.
Si ya tienes un negocio grande, vendes fuerte en dólares y quieres todo bajo un mismo techo, Kajabi te sirve, siempre que uses en serio todo lo que pagas.
Pero si vendes en LATAM, si tu gente paga en su propia moneda y tú quieres atender en español sin regalar ventas por el camino, entonces el thinkific vs kajabi no es tu pelea. Tu pelea es tener lo tuyo: tu web, tu marca, tus alumnos en tu lista y cada venta entrando completa a tu cuenta.
La comparación de siempre te empuja a escoger entre dos casas alquiladas. El movimiento inteligente es preguntarte por qué sigues alquilando. Ni Thinkific ni Kajabi son malas; puede que ninguna esté hecha para donde tú vendes, y con eso basta para cambiar la pregunta.
Mira el thinkific vs kajabi con esos ojos y la decisión se te aclara sola. La decides tú, y ahora la decides con la cuenta completa.
Preguntas frecuentes sobre Thinkific vs Kajabi
¿Qué es mejor, Thinkific o Kajabi?
¿Thinkific o Kajabi cobran comisión por venta?
¿Cuál es más barato entre Thinkific y Kajabi?
¿Sirven Thinkific o Kajabi para vender en LATAM?
¿Necesito saber de tecnología para usar Kajabi?
¿Puedo cambiarme de Thinkific o Kajabi a mi propia plataforma?
¿Kajabi vale lo que cuesta?
¿Hay una opción en español y con pagos locales?
¿Con cuál me quedo si apenas empiezo?
Construí KursoPro porque me cansé de ver creadores talentosos regalar parte de su esfuerzo. El que enseña algo valioso merece quedarse con lo que gana. Tu conocimiento es tuyo. Tu dinero también debería serlo.







